Sé lo básico de computación, para mí todo esto es nuevo

16/04/2020

Una pizarra en la terraza y una estación de ejercicio en el patio son algunas de las medidas que ha tomado la familia Jara Baeza para sostener la educación en casa.

Érica Bizama es madre de Camila (segundo medio) y de los mellizos Daniel y Luciano (quinto básico A y C). Los tres son muy diferentes y la familia ha tenido que adaptarse a una nueva modalidad educativa, donde las herramientas digitales han sido fundamentales.

La apoderada cuenta que no ha sido fácil, sobre todo al comienzo. “Me ha costado más el tema tecnológico con los mellizos,que requieren más ayuda que Camila. Nunca había ocupado Edmodo, Classroom o Zoom, yo sé lo básico de computación, para mí todo esto es nuevo”, describe.

Las rutinas y espacios del hogar han tenido que adaptarse y compartirse para permitir que todos cumplan con sus tareas. “Mi esposo está haciendo teletrabajo en casa y se instala en el dormitorio junto a Camila donde hay un escritorio. Trabajando juntos. Yo me hago cargo de los mellizos”, explica.

Una ayuda fundamental ha sido por parte de la abuela de los chicos, mamá de Érica, quien se encarga de cocinar. “Nuestra casa noes grande y vivimos 6 personas, pero mi mamá ha tenido un rol fundamental. Los chicos también se preocupan, cada uno hace su cama, ponen la mesa, Camila pasa la aspiradora, tienden la ropa”, relata.

UN AULA EN CASA

Érica adaptó su casa para estudiar con sus hijos. Instaló un pizarrón en la terraza con el que les explica los puntos de cada powerpoint que envían los profesores. “A uno le cuesta más seguir las actividades, tienen distintos ritmos de aprendizaje y eso también ha sido un reto”, explica.

En un día la apoderada junto a los mellizos revisan dos asignaturas y dan prioridad a aquellas más largas como Lenguaje y Matemática. Lo que más le ha costado es Inglés, pues no maneja el idioma.

Con respecto a Educación Física, los 3 alumnos realizan la rutina que les envían desde el colegio. “El papá está a cargo y los guía luego de terminar el teletrabajo. Pudimos habilitar en el patio un centro deportivo”, detalla.

Si bien los desafíos han sido variados, la mamá de Camila, Daniel y Luciano se ha comprometido con la educación de sus hijos y ha aprendido en el camino herramientas que no conocía.

“No he tenido problemas con el colegio ni con los profesores. Las dudas que tuve eran técnicas, tecnológicas, pero siempre tuve respuestas. Incluso, cuando los profes ven errores en los niños nos indican qué hay que corregir. La profesora de Camila ha tenido muy buena disposición en solucionar problemas de alumnos y dudas de apoderados que me han planteado como presidenta del curso”, finaliza.

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